¿Perro reactivo? Cómo conseguir que tu perro deje de ladrar a todo. Parte II

Este artículo es continuación de otro anterior, si aún no lo has leído, aquí puedes hacerlo: Link

Una vez que tenemos a nuestro perro en una burbuja, vamos a empezar a trabajar desde el nivel más básico, es decir, ¡en casa! Y ¿por qué en casa y no en la calle? porque si intentamos trabajar en el momento que el perro está descontrolado, difícilmente conseguiremos captar su atención (como ha ocurrido hasta ahora). Por ello empezaremos en un entorno sin distracciones, en el cual nosotros seamos lo más y poco a poco iremos exigiendo y complicándolo hasta conseguir que nuestro perro nos haga caso en cualquier situación.

ÓRDENES BÁSICAS

Vamos a practicar señales sencillas que puedan servirnos a la hora de trabajar con él:

  • «Mira«: Es básico que tengamos un comando de atención. Nos servirá para desviar su foco hacia nosotros. Para empezar, esperaremos a que el perro nos mire a los ojos o le ayudaremos moviendo un premio hasta esa zona. «Muy bien» y premiamos. Una vez que nuestro perro ha entendido el ejercicio, introduciremos la señal oral «mira» antes de que lo haga, cuando nos mire, «muy bien» y premiamos. Poco a poco iremos aumentando el tiempo que tiene que mirarnos para conseguir su premio. Puedes complicarlo moviéndote por la habitación.
  • Conductas de interrupción: Va a ser muy importante tener una señal que interrumpa el comportamiento del perro, porque cada vez que lo hagamos estaremos evitando que recuerde ese error. No se puede jugar a ignorar, porque en conductas autrorreforzantes como el ladrido, estaremos premiándole al dejarle seguir haciéndolo. Existen distintas formas de interrumpir el comportamiento:
    1. Ruido de atención
    2. Llamada
    3. Conducta alternativa a la llamada (deja/sienta)
    4. «Vamos»
    5. Sacarle directamente: En realidad no es una opción, es la última vía cuando te ves de lleno en la situación.

La mejor opción es utilizar un ruido que será indicativo de que debe dejar lo que está haciendo para interesarse en nosotros. Es importante que no se utilice el nombre del perro, porque es algo que se devalúa de tanto usarlo. Debe ser un sonido único para este fin (silbido, los clásicos besos, palmada…). La construcción es como el anterior «mira», sólo que no hace falta que nos mire a los ojos, con que nos mire a nosotros nos vale. Para poder usarlo fuera debemos blindarlo frente a distracciones. Esto lo conseguiremos aumentándolas poco a poco .

  • «Vamos«: No es una orden de llamada. Lo que vamos a decirle al perro es vente conmigo que me voy en la dirección contraria, es decir, un acompáñame que nos vamos. Aquí tienes un estupendo vídeo de Emily Larham donde explica paso a paso como conseguirlo. Debemos premiar al perro por venir a nuestro lado primero para posteriormente premiarle por cambiar de dirección con nosotros.
  • Manejo de correa: En perros reactivos esto va a ser vital, porque nos permitirá en situaciones límite, lidiar con él. Lo que vamos a hacer es cambiar la presión de la correa a algo bueno. Para ello, primero potenciamos que el perro camine hacia nosotros, sin tirar. Si nuestro perro lo aguanta, tiramos un poco y premiamos. Por supuesto estos ejercicios se harán con arnés, para evitar en la mayor medida que podamos lastimarle. Debemos hacerlo de forma agradable, pero con decisión. Cuanto mejores sean los reforzadores para este ejercicio, más fácil será para tu perro seguirte. Como en el caso anterior, hay un vídeo fantástico de Emily para entenderlo mejor.
  • Paseo relajado: En el punto anterior te comentaba que el manejo de la correa va a ser muy importante, no sólo porque consigamos positivizar el tirar de él en un momento crítico, si no que debemos enseñar a nuestro perro a ir con nosotros relajado y tranquilo. Para ello consulta nuestro post sobre «Como pasear con mi perro y no morir en el intento«.
  • Premiar la calma: En casa tenemos que acostumbrarnos a premiar esos momentos que suelen pasar desapercibidos, como son que nuestro perro esté echado tranquilamente en su mantita. Es importante no llamar su atención a la hora de premiarle y hacerlo cuando esté muy relajado y sin hacer nada. Lo que queremos decirle es que así es como nos gusta verle.

    Imagén de makeanything.wordpress.com

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  • Llamada perfecta: Por supuesto dentro de las señales que debemos trabajar está la de blindar una llamada perfecta. Para ello empezaremos sin ningún tipo de distracción, para ir aumentándolas poco a poco. Aquí van algunos consejos para conseguirla:
    • Utilizar la señal de llamada únicamente si estamos seguros de que el perro va a venir. Es decir, que si está entretenido con algo, olisqueando, comiendo,… puede que no responda. Llamarlo en estos casos puede ser muy frustrante para ambos. Una llamada 100% efectiva requiere tiempo y trabajo.
    • Nunca llamarlo para algo negativo, como bañarlo, fin del paseo,… Sobre todo al principio.
    • En casa puede que cualquier premio sirva para trabajar, pero cuando vayamos a hacerlo en la calle debemos usar recompensas muy muy buenas.
    • Ten en cuenta cómo lo llamas, no sólo tu tono de voz, también tu lenguaje corporal. Si al llamarle, tu perro comienza a olisquear el suelo, orinar, mirar hacia otro lado, etc debes valorar si tu lenguaje corporal es el correcto. 
    • Cuando empieces a trabajar con el perro suelto en la calle, es muy útil usar una correa de campo de unos 5 metros, así evitaremos las situaciones de peligro.

Por ahora estos son los ejercicios que vamos a practicar en casa.

Mientras, en la calle, empezaremos a realizar un contracondicionamiento clásico, es decir, cada vez que veamos aquello que altera a nuestro perro, ya sean otros perros o personas, le daremos  premios. Debemos anticiparnos al momento en el que se altera, porque si no, no habrá forma de que coja los premios. Lo que queremos es que empiece a asociar «cosas malas – perros/personas» a premios.

Y hasta aquí por esta semana. No olvides suscribirte a nuestro blog para estar al día de nuestros artículos.

Para leer la última parte, pincha aquí.

2 comentarios en “¿Perro reactivo? Cómo conseguir que tu perro deje de ladrar a todo. Parte II

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