Se regala cachorro!!!!

Así es cómo empiezan muchas historias de terror, de terror perruno claro está. Este cachorrito tan mono es Canelita y ésta fue la foto que le hice estando de acogida en casa. Salió tan guapo que nos llovían los formularios de toda España para adoptarle. Tenía tres mesecitos y toda la vida por delante.Canescool - Canelita

  • Todo nos entra por los ojos

Cuando vemos una foto así, no podemos evitarlo, nos entran unas ganas irremediables de acogerle, de querer tenerlo. ¡Es que es taaaan mono! Lo cierto es que no nos paramos a pensar lo que realmente supone tener un perro y más un cachorro, salidas a la calle a cualquier hora, recoger pises y cacas, destrozos varios, mordiscos, llantos, ladridos… Tener un cachorro es una auténtica odisea solo apta para los más arriesgados. En mi opinión, si no has tenido nunca perro, no cojas un cachorro, porque sin duda alguna no sabes a lo que te enfrentas y el que pagará las consecuencias será el lindo cachorrito que ahora tienes entre manos.

Si estás pensando en ampliar familia con un miembro de cuatro patas, te aconsejo que te pares un rato a pensar si realmente estás dispuesto a afrontar el reto que supone, nuestra compañera Andrea de Mr.Mutt educación canina lo exponía muy bien en este post. Y es que eso de tener un perro no es tan sencillo ni para todo el mundo…

  • El caso de Cane

La historia de Canelita puede servir como representación de esos miles de perros que se abandonan cada año. Después de estudiar muchos formularios, descartar gente sin experiencia, que vivía en la otra punta de la península, que no estaba dispuesta a castrerle llegado el momento oportuno… Elegimos a una pareja mayor, que había tenido perro toda la vida, incluso aguantaron 18 años un perro pequeño que les mordía (no recuerdo ahora si era un bichón o un caniche). Dada su edad, les proponemos ponerlo a nombre de una de sus hijas y nos perjuran a la hora de llevárselo que el perro va a estar fenomenal en casa, porque va a ir con ellos a todas partes y por supuesto que saben lo que es tener un perro. Bueno, uno puede saber lo que es haber tenido perro, pero sin duda alguna para Canelita no estaban preparados. Está claro que cada perro tiene una personalidad, que nos llegan con un potencial que podremos trabajar o no. No sé si en otra casa Canelita no hubiese acabado así, lo que tengo claro es que los adoptantes se equivocaron de perro. Aquí quiero hacer un inciso e intentar llegar a toda esa gente que se ha sentido insultada alguna vez porque desde una protectora le han rechazado o intentando dar otro animal. Si la gente que conoce de verdad al perro o al gato te dice que no es para ti, de verdad, créetelo. No se intentan colocar bichos ni «vender» nada. Lo que se busca es la ideonidad, que no te devuelvan al animal porque no ha cumplido las expectativas. Es muy frustrante ver cómo se pierden adoptantes porque realmente no se dejan asesorar. Los casos más agredecidos que he visto durante mi época en el CICAM sin duda alguna se dieron entre aquellos adoptantes que vinieron con mentalidad abierta y entendieron que lo importante en una relación a largo plazo era de verdad que encajasen y no el físico o la edad que tuviera el animal.

Volviendo a Cane… tres meses después de adoptarlo me encuentro a la dueña en la puerta diciendo que me lo devuelve. Así, sin aviso previo, ni contacto alguno. !Un cachorrito de seis meses! Por aquel entonces yo ofrecía asesoramiento gratuíto y seguimiento de los animales adoptados en el centro. Te puedes imaginar mi rabia al ver que ni siquiera se ha molestado en informarnos. Para colmo, lo que nos devuelve no es Canelita, si no como sería conocido más tarde entre los voluntarios como Cabronelita…

Canescool - Cane

El problema de todo esto es que un perro que era altamente adoptable pasa a ser uno más en la lista de perros en adopción, de esos que lo único que les salva es el tamaño, y encima en el caso de Cane jugaba en su contra. Ya que era un perro muy activo, imposible de tener en un piso. Eso se ha traducido en un año de perrera, para un cachorrito que entró con tres meses y que a los seis estaba de vuelta. Afortunadamente para él el calvario terminó y ahora corretea feliz con su nueva familia, pero ha estado un año esperando su momento…

  • La belleza está en el corazón

Sin duda alguna que cuando pensamos en que queremos determinada raza de perro, determinada edad, determinado individuo, nos estamos dejando llevar por el corazón y en la mayoría de los casos, no tenemos ni idea de lo que nos estamos llevando. Soy partidaria de que cuando una persona tiene claro el tipo de perro que quiere, adopte a uno adulto, porque es la única forma de asegurarse de que lo que busca y lo que se lleva, coincide. Hace tiempo ya hablé sobre el tema de elegir a un animal por su físcio en el post «será alto, rubio y con los ojos azules» y también sobre el mito que tenemos sobre que «mejor un cachorro«. Por aquello de que se va a adaptar mejor a nosotros y otra serie de mentiras que nos contamos para llevarnos a casa ese cachorrito tan mono que nos encanta.

Lo cierto es que los perros adultos son mucho más fáciles de adaptar a un hogar, porque ya sabemos lo que nos llevamos (los hay más cariñosos, más dependientes, más independientes, más juguetones, más activos, más tranquilos,…). Los cachorros no dejan de ser una caja de sorpresas de la que no sabemos lo que nos llevamos hasta que ya es muy tarde. El mejor símil que se me ocurre es que te cases con alguien el día que lo conoces, «es que es tan guap@…«¡Venga ya! Sin duda alguna que la belleza de tu pareja durarás más que el tiempo que tu perro va a ser cachorro y aún así, a ¿qué no se te ocurriría semejante estupidez? Entonces porqué empeñarse en iniciar una relación tan larga con un bicho que no conoces y encima que te va a sacar de quicio durante sus primeros meses.

Tómatelo con calma, fórmate bien, asesórate, consulta distintas protectoras/refugios/perreras. Si tienes claro que quires un cachorro, acude a un criador de confianza (no es tan sencillo como parece, pero existen 😉 ), no te dejes llevar por la compra impulsiva. Desde luego que lo último que debes hacer es comprar uno de esos cachorritos de tienda que a saber de donde vienen (más información en este otro post de Mr.Mutt educación canina). Y si eres de los que piensa que tu perrita tiene que tener al menos una camada para sentirse realizada… no es únicamente mentira, si no que además desconoces el destino de los cachorros que traigas.

Por todo ello sólo te pido una cosa, si quieres tener perro, ¡piensa antes de actuar! Las perreras están llenas de animales a los que un día alguien les juró que nunca les abandonaría…

Cane, Enzo, Rey y por supuesto Simba o de como acabé en Salamanca con estos cuatro

El pasado 15 de julio las instalaciones del Centro Integral Canino del Ayuntamiento de Majadahonda (CICAM) pasaron a manos privadas. Ese día la Asociación Abandonados, que era la protectora que gestionaba hasta entonces el centro, y yo tomamos una decisión que cambió la vida de muchos bichos, entre ellas, la mía.Enzo y Jara

En septiembre de 2011 empecé como voluntaria a colaborar con la asociación, acababa de terminar mi curso de educación canina en la UCM y estaba ansiosa por poner en práctica todo lo aprendido. Si me lees habitualmente sabrás que no tengo perro. Lo sé, soy de esas educadoras que no tiene perro, siempre lo he tenido y volveré a tenerlo, pero en ese momento en casa no era posible aumentar la familia. Así que decidí ayudar a quienes más lo necesitan. Allí conocí a Paco, Eva, Máx, Chito, Lio, Loise, Rocky, Bene, Duque, Rita, Erik, Mandy… Cantidad de perros con problemas más o menos serios o al menos el estrés que suponía entonces salir poco y mal de sus cheniles. Poco a poco se instauraron unas pautas de paseos, se realizaban búsquedas durante las salidas, se cambiaron collares de ahogo y correas cortas por arneses y cintas de campo o al menos correas largas. Eso en cuanto a mejoras in situ. Otra de las cosas que hacía era dar pautas de adaptación a los adoptantes, una pequeña guía para resolver posibles complicaciones de la llegada a casa del nuevo miembro e incluso visitas gratuitas a las casas. Al tiempo surgió la oportunidad de realizar actividades asistidas con los perros del centro y la Fundación Magdalena. Doblemente provechoso, porque las chicas de la fundación disfrutaban en grande y porque era alucinante ver cómo cambiaban los perros con ellas. Descubrí entonces que teníamos auténticas joyas y ayudó mucho a su «adoptabilidad». En julio de 2012 surge una plaza en el CICAM y comienzo a trabajar allí. A partir de entonces entro de lleno en todas las tareas de la protectora, desde atención de posibles adoptantes, gestión de formularios para adopciones, organización del voluntariado,…hasta limpieza de instalaciones. Todo ello sin dejar de ser la «adiestradora» del centro (lo entrecomillo porque no me gusta el término, prefiero educadora), es decir que seguía trabajando con los perros, haciendo terapias y atendiendo a los adoptados. En abril de 2013 el ayuntamiento de Majadahonda saca las instalaciones del CICAM a concurso y empezamos a movilizarnos. Hoy en día cada vez hay más perreras, es increíble lo que se está retrocediendo en cuanto a protección animal. Lo único que importa es el dinero y ante eso nosotras no podíamos competir. Viendo que lo más probable era que no ganásemos el concurso, empezamos a preocuparnos por la suerte de los animales que allí teníamos. Y no es fácil desconectar de tu trabajo cuando trabajas con bichos. Teníamos a Chito, un rottweiler que había atacado mortalmente a otro perro y llevaba en el CICAM desde agosto de 2010. A Enzo, un cruce de pastor alemán devuelto tras ser adoptado en las mismas instalaciones porque marcó a un amigo del dueño y que ladraba histérico en el chenil. A Simba, Shar pei que fue devuelto tras atacar a un compañero educador… Eran perros que probablemente no superasen una prueba para ser adoptados y que no durarían mucho con la nueva empresa. Llevábamos mucho tiempo con ellos como para dejarles allí, así que hicimos lo único que podíamos hacer, llevárnoslos con nosotras el día que acabó nuestro contrato. La asociación alquiló un terreno en Salamanca y nos trajimos a todos los animales que allí quedaban.

Cuando uno cree realmente en lo que hace y lo valora, da igual que no haya compensaciones económicas, porque hay cosas mucho más importantes. En el momento que decido venirme con ellos a Salamanca sé que no pueden pagarme, la asociación no puede permitírselo, pero yo sí puedo permitirme venirme con «mis perros». En principio venía para ayudar con el traslado y la adaptación inicial, sobretodo para EnzoEnzo y Simba que son los perros más complicados. Después de casi cuatro meses, aquí sigo. Durante este tiempo he visto como evolucionaban los perros, como les cambia el trabajo diario con ellos. Escribo este post porque me he dado cuenta de que hablo de ellos y no había explicado quienes eran. ReyRey es un galgo que tenía pánico a la gente, que únicamente se relacionaba con la chica que lo tenía en acogida. Hoy es un perro que pide mimos, se acerca a saludar y va suelto durante el paseo. Enzo, que como ya he dicho fue devuelto por ser «agresivo», me espera cada día para darme besitos en la cara. Cane, Cane es el perro 10. Para Simba necesito un post entero, pero deciros que es un perro especial, sin duda y que para nosotras lo es aún más, porque es un RETO así, en mayúsculas. Poder trabajar con ellos día a día para mí no tiene precio. Saber que estás ayudando a que encuentren un verdadero hogar… es difícil de imaginar lo que se siente cuando les ves en casa. Travis fue adoptado tras pasar varios meses conmigo aquí y ahora es feliz en Madrid. TravisNo sé cuánto tiempo más me quedaré por Salamanca con mis chicos, pero sé que cada día que paso con ellos aprendo y me hacen ser mejor.

Tan sólo quería explicar porqué ya no estoy en Madrid y ahora sí, tengo perros ^_^

Simba

Será alto, rubio y con los ojos azules…

¿Recordáis aquella publicidad pelín racista de Sanex? Pues es lo que me encuentro yo a diario en la protectora. ¿Cómo puede ser que seamos tan fríbolos e hipócritas a la hora de elegir a nuestro mejor amigo? Está claro que en el mundo perruno (y también gatuno) o eres guapo y cachorro o vete despidiendo de poder encontrar un hogar…

Siempre me encuentro la misma idea, queremos un cachorro para enseñarle nosotros, para que nos quiera desde el principio… vamos a ver, los cachorros no sabemos como van a ser (un punto muy importante para la mayoría de los adoptantes), si no tenemos mucha experiencia o no nos hemos formado bien, lo que crearemos será un pequeño monstruíto que regresará al albergue cuando deje de ser el lindo cachorro que nos llevamos y por último, pero no por ello menos importante, uno solo echa de menos aquello que ha conocido, por lo que los cachorros, criados en protectoras no saben lo que es un hogar, nunca te agradecerán el que los hayas adoptado y no podrás evitar que crezcan pensando que tienen derecho a todo lo que les ofreces. En cambio, los perros adultos ya sabemos como son, su carácter (que se nos olvida preguntar por cómo son los animales, nosotros tenemos cada uno nuestra personalidad, lo mismo ocurre con los perros/gatos. Los habrá más simpáticos, más cariñosos, más controladores, más dependientes, más activos, más tranquilos,…). Saben lo que es el calor de un hogar, que los saquen a pasear, el cariño de una familia… tengo cientos de ejemplos de perros (y gatos!) adoptados de adultos que no es que se integren perfectamente en su nueva familia, si no que viven eternamente agradecidos a su nuevo compañero!  Elegir a nuestra mascota por el físico es tan absurdo como casarte con una persona la noche que la conoces. Piensa que vas a convivir con ella durante muchísimos años. De verdad es tan importante que te parezca bonito, que sea de raza, criarlo tú?

A mi personalmente lo que me interesa de un animal es cómo es. No tengo perro, aún, pero mis dos gatos son adoptados. A Jesse lo adopté en el CIAAM con más de 9 meses. Tenía claro lo que quería, un gato adulto y cariñoso. Además es negro, para más señas. Por lo visto la gente es supersticiosa y estos animales tienen aún peor salida. Jesse es un auténtico amor de gato, nos adora y le encanta recibir mimos. No creo que haya absolutamente ninguna diferencia con mi otra gata.

Deciros que en la protectora tenemos a Taz, sin duda alguna el mejor gato que puedas encontrar. Yo con los dos que tengo y un posible perro en un futuro no quiero meter más animales en casa, pero si pudiera sin duda sería él. Cariñoso, atento, jamás saca las uñas o intenta morder. Paciencia infinita de bicho. Pero claro, tuvo la mala suerte de caerse por una ventana, destrozarse la cara y encima es negro y adulto. Peque, me parece a mí que lo tenemos complicado. Además, es compatible con perros! Vamos, una joya. Sigo con los míos, a Marisa me la encontré en la calle. Estaba en la ventana de un bar al que solemos ir, era aún pequeña, tendría como 4 meses. La estaban rifando entre los clientes del bar y decidí llevármela. Fue en brazos hasta casa y aquí está. Me informé de cómo se cría a un gatito, que hay que hacer para evitar arañazos y mordiscos. Yo, que nunca había tenido gatos, me junté con dos. Y hasta he sido casa de acogida (para los que seguís el blog, informaros que Totoro ha sido felizmente adoptado por una chica estupenda y ahora vive feliz en una casa con otro gatito). Esto me lleva a otro punto, el económico. Sacar a Marisa de la calle me costó unos 400€ entre analíticas, vacunas, castración… por ello me sorprende enormemente cuando en las protectoras te piden un poco de dinero por adoptar a los animales y la gente se queja del precio. Con lo que pagas no cubres toda la asistencia que le han dado a ese animal y además colaboras en que la protectora siga haciendo su labor, que no tiene nada que ver con las que realizan las perreras que aún existen hoy en día.

Volviendo al tema principal, tenemos perros excepcionales en la protectora que no tienen fácil salida, por ser feos, mayores o mención a parte merecerían los considerados potencialmente peligrosos. Si yo quisies un nuevo compañero, lo primero que haría es informarme de sus necesidades. Un vez que sé que las puedo cubrir, buscaría el que mejor se adapte a mí, mi vida, mi forma de ser. Qué fuese guapo o feo debería ser lo último a la hora de hacer mi elección. Lo importante, al menos para mí, es que el animal que me lleve a casa sea tan feliz conmigo como yo lo voy a ser con él.

No compres, adopta! Las perreras están llenas de animales esperando otra oportunidad

¿De baja maternal?

Esta semana el post me ha venido en caja de cartón y es que como dice el título estoy de baja maternal…¡de un gatito de 4 días! Aunque este es un blog sobre temas perrunos, para lo que os voy a contar me sirve y mucho. ¿Por qué? Pues porque llevo desde el martes dándo el bibe cada 3 horas (sí, por la noche también come;) ), estimulándole para que haga sus necesidades y procurándole un lugar calentito en el que estar. Hablo en singular porque el peque apareció abandonando el solito, con el cordón umbilical colgando y bien metidito en una caja en un contenedor de basura. No voy a exponer aquí lo que pienso de la «persona» que hizo esto, me quedo con el gran ser humano que lo encontró, lo recogió, lo llevó al veterinario y lo tuvo en su casa (con los mismos cuidados que ahora le brindo yo) hasta que abrieron la protectora con la que colaboro.

No hay mucha diferencia entre sacar a delante a este peque, a un perrito o a un bebé humano, se necesita mucha paciencia y cariño para sacrificarse por otro individuo. En el caso de los hijos está claro que suele ser una decisión más que meditada y deseada, por lo que uno prepara todo antes de su llegada, se coge la baja por maternidad/paternidad y disfruta de su bebé el tiempo que le permiten. Cierto es que también sufre los despertares nocturnos, el cambio en las prioridades, esa sención de que ahora tu hijo es más importante que tú mismo…Desgraciadamente, cuando introducimos un animal en nuestras vidas es más como cuando cambiamos de móvil. Queremos el último modelo, porque es taaan mono (léase Buldog francés, Yorkie, Golden y Labrador,…) y son taaan buenos. Luego resulta que metemos en casa un ser que no solo se va meando y cagando por todos los rincones de la casa, si no que encima nos muerde y nos exige muchísimo tiempo y sacrificios. Pues sí, eso es lo que tiene encargarse y ser 100×100 responsable de otro individuo. No digo a la ligera lo de la baja por maternidad porque me consta que en otros países más sensibles con los animales, la gente utiliza sus vacaciones para hacer ese gran paso de introducir un animal en casa. Las primeras semanas son muy importantes. En el caso de cachorritos adoptados, puede que no lleguen a las 8 semanas deseadas antes de separarlos de sus madres, por lo que habrá que preparar biberones cada pocas horas, estimularles para que hagan sus cosas,… como estoy yo ahora. Si el cachorro tiene más de 8 semanas, será un auténtico terremoto y pobre del que no esté preparado para eso. Son muy bonitos, sí, pero también auténticos destructores. Prepara la casa para su llegada y fórmate bien antes de adoptarlo/comprarlo. Pero no sólo los comienzos de los cachorros son complicados, la llegada de un perro adulto también conlleva muchas obligaciones:

  • Adaptación al nuevo hogar: Puede que el perro esté asustado, nerviosos, ansioso,…necesitará un tiempo para habituarse a tantas cosas nuevas.
  • Rutinas: Todos en casa tendrán que aprender que ahora hay que sacar al perro 3 veces al día (al principio es mejor que los paseos sean cortos, para no agobiar mucho al perro, más si viene de estar en un chenil 24 horas al día). Otras 3 comidas diarias…
  • Gasto:Pienso (del bueno, que aquí la inversión se nota y mucho), veterinario, básicos para casa (camita, utensilios, juguetes, correa, arnés…) y para el coche.
  • Expectativas erróneas: Aquí está la causa de muchos abandonos. «Es que he tenido perro toda la vida y ningún como éste», «Pero si los Golden son buenísimos», «Es que me muerde», «Suelta pelo»,… Seamos realistas, por favor. Los perros muerden, cagan y sueltan pelo! Si no serían peluches, y más de uno seguramente es lo único que debería tener. No hay razas buenas ni malas, hay individiuos. Y aunque hayamos tenido perro toda la vida, eso no nos hace conocedores del mundo perruno, si no única y exclusivamente de los perros que tuvimos. Yo también he tenido perro toda mi vida y sigo formándome, aprendiendo y descubriendo cosas de ellos cada día.
  • Previsión de futuro: «es que como ahora tengo tiempo»… Igual dentro de un año no tienes tiempo para el perro que ahora te llevas a casa. Hay que ser previsor y saber que si ahora podemos tener un perro, igual en un futuro inmediato todo ese tiempo del que disponemos se vea mermado, pero en cambio las necesidades de nuestro perro seguirán siendo las mismas. Por no hablar de cambios de casa, de compañero/a de vida, añadir otros animales, tener hijos,… Los perros tienen vidas largas, fácilmente pueden vivir más de 10 años, asique piénsalo bien antes de poner uno en tu vida, porque a partir de ese momento su vida dependerá única y exclusivamente de ti.

Pues vaya, ¿tan horrible es tener un perro? ¿tan difícil? Para nada, con esto no pretendo desmotivar a nadie a que no tenga un animal de compañía, sencillamente quiero hacer hincapié en que es una tremenda responsabilidad y que hay que pensárselo muy bien antes de lanzarse a la piscina, porque luego, si nos arrepentimos, el que va a sufrir el abandono será él, esa pequeña bolita que ahora te parte el corazón…

No hay mejor regalo

Con las navidades a la vuelta de la esquina me surgen los mismos temores de siempre en estas fechas ¿Cuántos de esos lindos cachorros que ahora se regalan serán abandonados al cabo de unos meses? Pues según las últimas cifras de abandonos, muchos, muchísimos, en torno a 150.000 perros y gatos sólo en el 2009. Por lo que si estás pensando en hacerte con un animal en las próximas fechas, te interesa lo que voy a contarte.

Los perros viven entre 10 y 15 años, algunos incluso más. Necesitan salir a la calle tres veces al día, no sólo para hacer sus necesidades, si no también para relacionarse y disfrutar. Esto todos los días, si llueve, si nieva, si hace calor…También comen y dependiendo del tamaño de tu nuevo compañero, puede requerir varios kilos de pienso semanal. Nos necesitan constantemente, no son independientes y debemos contar con ellos durante nuestras vacaciones y tiempo de ocio. Por no hablar de las visitas al veterinario. Entonces ¿Por qué querría tener uno? Porque su amor hacia nosotros es incondicional. Porque rara es la persona que una vez que ha compartido su vida con una animal no vuelva a tener otro. Son compañeros, amigos, familia, ¡uno más! Son la alegría de la casa y el calor del hogar. Si has llegado hasta aquí y aún sigues interesado en tener uno, ¡enhorabuena! Estás en el buen camino para ser un dueño responsable.

Y ahora llega la pregunta del millón, ¿me lo compro o lo adopto? En estos momentos tan complicados que estamos viviendo las protectoras también sufren las consecuencias de la crisis, menos socios, menos ayudas por parte de las entidades públicas, menos recursos y muchos más abandonos. Por lo que lo más adecuado sería aportar nuestro granito de arena dándole una segunda oportunidad a uno de esos pequeños peludos que nos está esperando. En la protectora Abandonados.org podrás encontrar ese compañero que buscas. Guiado por el personal del centro se te enseñarán todos los animales que hay en adopción y se te sugerirá el más adecuado según tu experiencia y disponibilidad. Desgraciadamente se abandonan tanto cachorros como perros adultos, así como perros mestizos y también de raza, por lo que tendrás mucho donde elegir.

A la hora de adoptar a un perro o un gato estás cumpliendo dos sueños, por un lado tu encuentras a ese amigo que estabas buscando y por otro, ese pequeño encuentra el calor del hogar que tanto necesita. Además, se ayuda a la protectora en su labor y deja un hueco para que pueda auxiliar a otro animal en apuros. Te invito a visitar la web abandonados.org y dejarte enamorar por cualquiera de estos animales en busca de una familia.

Recuerda que no hay mejor regalo en estas fechas que el que puedas hacer dándole una oportunidad a estos pequeños, ni el que ellos te darán al convertirse en parte de tu familia.

Sobre collares de «adiestramiento»…

No deja de sorprenderme que en cualquier sitio que busques material de «adiestramiento» acabes encontrando en realidad material de tortura. ¿Qué a que me refiero con material de tortura? Pues a toda esa colección de collares de ahogo, de castigo (con pinchos), eléctricos o de descargas…¿Sabéis que hasta en el mismísimo Decathlon se puede hacer uno con un collar de descargas? Pues sí, resulta que están tan «de moda» que práticamente te lo regalan…Es realmente curiosa nuestra afición al castigo, porque eso es lo que hacemos con todos estos artilugios, castigar a nuestros perros por algo que no nos gusta. Lástima que no decidamos gastarnos un poquito más de tiempo en enseñarles lo que esperamos de ellos y nos creamos que apretando un botón podemos controlarles. Voy a empezar por los más antiguos, los collares de ahogo y de pinchos. Está más que demostrado que no son eficientes para enseñar a nuestro perro a no tirar de la correa. Sólo debemos dar una vuelta por el parque y veremos cuantos de los perros que llevan este tipo de collar hacen caso a sus dueños. El problema a la hora de utilizarlos es que el perro puede asociar cualquier cosa al tirón que le damos a la hora de corregirlo, pudiendo desarrollar miedo hacia la gente, hacia otros perros, asociarlo a dolor,… Asíque igual empezamos con un perro que tira de la correa y acabamos teniendo una bestia salvaje a la que difícilmente podemos sacar a pasear. Además, si alguna vez hicisteis uso de uno, el perro se termina acostumbrando a ir siempre ahogado, digamos que se le hace «cuello duro» y ya le da igual que se ahogue que él sigue tirando. A parte de problemas de comportamiento, el uso de collares de ahogo y castigo, puede derivar en problemas físicos al ejercer presión sobre una zona delicada, las vértebras cervicales, el esófago y la tráquea de nuestro perro.

En cuanto a los collares de descargas, por favor, no me digáis eso tan socorrido de: «si sólo vibra» Yo, personalmente, que soy un ser humano consciente de lo que significa una vibración, me asusto cuando mi móvil se mueve sin esperármelo. Asíque poneos en el lugar de vuestro perro y pensar cómo os sentiríais si de vez en cuando (de manera totalmente aleatoria, según vuestro criterio y en algunos casos concretos, dependiendo de lo claro que se lo hayáis dejado al pobre) os diesen una sacudida en el cuello. Creo que aquí ya hemos rizado el rizo de la perversión. Y ¿cuánto gustan? Claro, es el colmo de la sencillez, «yo se lo pongo a mi perro y ya le tengo sometido, mira, apretando un botoncito consigo que venga». En fin, estos instrumentos de tortura deberían estar prohibidos, dado que pueden marcar a nuestro perro de por vida. Mucho menos que cualquier pueda comprarlos en cualquier centro comercial y empezar a «adiestrar» a su perro.

Siento deciros que conseguir una buena relación con nuestro perro sólo tiene 2 trucos: PACIENCIA Y CONSTANCIA. Si queremos que nuestro perro no tire de la correa, debemos enseñarle primero a ir con ella, porque de lo contrario aprende que si tira, llega donde quiere y se refuerza a sí mismo. Si el perro tira, nos paramos. Y hasta que la correa no vuelva a quedar colgante, no nos movemos. Claro, como os podéis imaginar este procedimiento lleva tiempo, no vamos a conseguir que un tirador nato nos lleve de paseo tranquilo en una única sesión, pero sí con un poco de paciencia y esfuerzo podemos conseguir volver a disfrutar de los paseos con nuestro perro. Y lo sé por experiencia, porque lo puse en práctica con un perro de 5 años y su dueña me dijo que en su vida había dado un paseo tan tranquila. Si queréis más información sobre esta técnica os recomiendo el libro de Turid Rugaas «¿Qué puedo hacer cuando mi perro…tira de la correa?» Es un libro muy práctico y breve sobre como trabajar con perros que tiran. Lo mismo nos pasa con la respuesta a la llamada. ¿Cómo va a volver nuestro perro cuando le llamamos si siempre es para algo malo? En realidad a lo que nos dedicamos es a enseñarle a no volver cuando se le llama, dado que suele acabar atado, volviendo a casa e incluso le cae la bronca por no volver a la velocidad que nosotros queremos. Debemos cambiar la mentalidad, convencernos de que los perros no hacen las cosas por molestarnos, si no porque no se las hemos explicado bien. Que si castigamos a nuestros amigos estamos dañando nuestra relación con ellos. ¿Por qué entendemos que una amistad humana lleva tiempo en conseguirse y en cambio nuestros perros deben venir con instrucciones de fábrica? No señores, los perros harán las cosas cuando consideren que merece la pena hacerlas, ya sea porque van a recibir comida, juego o caricias o porque realmente nos aprecian y les gusta complacernos, pero es algo que se tiene que trabajar, que no viene de serie. El perro es el mejor amigo del hombre, pero nosotros…¿somos el mejor amigo de nuestro perro?

Antes de terminar quiero hacer otro llamamiento porque no dejo de ver a gente corriendo con sus perros. Igual que nosotros no salimos a correr en vaqueros y con zapatos, por favor, no saquéis a vuestros perros a correr con un collar y una correita (o peor aún, ¡con una flexi!) porque como os comentaba antes podéis hacerles mucho daño en la zona del cuello. Para correr con ellos lo mejor es que utilicéis un arnés y mejor aún si es como los que se utilizan para hacer canicross.

En fin, resumiendo el único material que considero como de adiestramiento es mi correa no extensible de 2 metros, un buen arnés, una bolsa llena de premios y ¡¡¡¡toda la empatía del mundo!!!!

¡¡¡Vacaciones!!! Pero, ¿Qué hacemos con el perro?

Bueno, aprovechando que estamos a 1 de agosto os voy a hablar de lo que podemos hacer con nuestro perro a la hora de preparar las ansiadas vacaciones. Creo que la primera opción debería ser siempre llevárnoslo con nosotros, porque es uno más y también se merece unas vacaciones y porque en ningún sitio va a estar como en casa. Dicho esto, os comento que cada día son más los hoteles, apartamentos, casas rurales y demás opciones de alojamiento que admiten animales. Incluso hay ya un buscador especializado. Además, como cada año la Fundación Affinity edita su guía para viajar con animales de compañía, donde encontraremos un montón de alojamientos a los que podemos ir con nuestra mascota. Si aún así no podemos o no queremos viajar con él, tenemos varias posibilidades. La tradicional era llevarle a una residencia donde normalmente el perro perdía peso y alegría dado que eran sitios donde los pobres se hacinaban y difícilmente salían a dar paseos. Hoy en día las residencias han cambiado mucho (no todas, hay que molestarse en investigar un poco) e incluso algunas disponen de webscam donde podemos ver cómo están los perros en directo. Recomiendo que antes de dejar al perro en una residencia nos informemos bien de cómo les tratan (no hay nada mejor que los comentarios de otros clientes para hacerse una idea), nos acerquemos a verla e incluso llevemos al perro para que no le resulte raro ir allí. Además, así le familiarizamos con el entorno y tiene ya una prueba de que le llevamos de regreso a casa. Igual que para nosotros miramos y remiramos el hotel, la zona, el sitio al que vamos, debemos hacer lo mismo con nuestro perro. Él se merece que en nuestra ausencia esté en las mejores manos posibles.

Otra opción más reciente es dejarle en casa y contratar un servicio de canguro. Lo bueno de esta situación es que el perro se mantiene en su entorno, aúnque tiene que lidiar con una persona nueva. Lo ideal es que esta persona aparezca antes por casa, para ir familiarizándose con el perro y para poder resolver posibles dudas o requerimientos especiales que tengamos. No suele salir más caro que la residencia y para el perro es mucho menos estresante. Debemos buscar bien e informarnos antes de dejar a nuestro perro en su compañía.

Por último, comentaros que desgraciadamente el verano y sus vacaciones suele coincidir también con un máximo de abandono de animales de compañía por propietarios irresponsables que no pensaron que ese peluchín sería algún día un adulto con sus necesidades. Debemos ser conscientes de que un perro vive más de 10 años, a través de los cuales nuestra vida puede cambiar, pero no por ello él debe sufrirlo. El abandono no es una opción, supone casi la muerte segura de nuestro animal. Por lo que antes de hacernos con uno debemos pensar en todas las posibles situaciones que tendremos en un futuro y si no podemos tenerle, no lo tengamos. Porque como decía aquella campaña…»Él nunca lo haría»

De visita en la clínica

Hoy estaba visitando un veterinario para contarle lo que hago y como lo hago, presentarle mi empresa y ver si podría tener algún cliente interesado, cuando me he encontrado con un «macho dominante». Sí, sí, de verdad. No paraba de imponerse sobre los otros perros, no les dejaba separarse de su lado, constantemente les intimidaba verbal y físicamente…Como os estáis imaginando este «macho dominante» es un humano. Supongo que es lo que pasa cuando uno ve la tele y se cree todo lo que le cuentan. Durante los 20 minutos que he estado esperando a que me atendiese el veterinario, este señor no ha dejado a sus dos perros hacer nada más que estar pendiente de todas sus quejas. Lo más triste es que de los dos perros que tenía, uno de ellos era un cachorrito de a penas 3 meses!!! Además, lamentablemente creo que había recibido algún tipo de adiestramiento (está claro que no profesional) e intentaba imponerse a los perros como si le fuese la vida en ello. Qué triste no poder comprender las señales que le hacían los pobres. Mientras gritaba a uno de ellos que se sentase, el perro miraba para otro lado, giraba la cabeza, se relamía el hocico y este señor, no se le ocurría nada mejor que darle golpecitos en el hocico y gritarle que se calmara. Si eso mismo es lo que te está diciendo tu perro!!!! Creo que si uno no conoce el lenguaje canino es imposible que entienda a su perro, lo cual dificulta enormemente una buena relación. Todo dueño de perro debería leerse el libro de Turid Rugaas «El lenguaje de los perros, las señales de calma«, para poder entenderles un poquito mejor y no empeñarnos en hablarles cuando ese tipo de lenguaje es claramente humano.
Tenía que compartirlo, me ha puesto un mal cuerpo…