10 Puntos básicos para perros adoptados

Cuando adoptamos un perro lo hacemos con toda la ilusión del mundo y lo cierto es que las expectativas que tenemos rara vez concuerdan con la realidad. Por eso me gustaría hacerte llegar estos 10 sencillos pasos que te ayudaran en la adaptación de tu nuevo amigo. Ten en cuenta que los primeros 15 días en casa sentarán las bases de toda vuestra convivencia futura. Mejor hacerlo bien desde el principio,¿no?Canescool - Adopción

  1. PACIENCIA: Y es que a veces se nos olvida que lo que tenemos es un perro y nos enfadamos porque deciden hacer cosas que a ellos les parecen mucho más divertidas, como meterse en charcos, comerse cualquier cosa que encuentren, salir corriendo detrás de otros perros, revolcarse en vaya usted a saber qué… En fin, que debemos ser conscientes de que son seres vivos con sus propias decisiones y pensamientos y que no llegaron a nosotros con un manual de instrucciones y unas ganas locas de complacernos. Además, acabas de sacarle de su entorno habitual. Necesita tiempo para adaptarse a su nueva casa, sus nuevos dueños,… ¡mucha calma! Las trastadas iniciales serán divertidas anécdotas que contar en el parque 😉
  2. PASEOS AJUSTADOS: Si tu perro ha sido adoptado en una perrera, lo más probable es que no saliese mucho y que como manda la ley, estuviese en una zona apartada y muy tranquila. Por eso realiza paseos cortos (10-15 minutos como máximo) para que se vaya habituando a su nuevo entorno, pero frecuentes (puedes hacer 5 ó 6 al día). Así no le sobreexcitas con mucha información de golpe y le aumentas las posibilidades de que haga sus necesidades fuera. En estos primeros días no le lleves a parques para relacionarse con otros perros, que se vaya haciendo a la zona, disfrute de un paseo relajado y que olisquee todo bien. Así evitarás que por temas de estrés tenga malas experiencias iniciales en el parque. Ah y aún que haga tiempo que dejó de ser un cachorro, prémiale que haga sus necesidades en la calle. A todos nos viene bien una ayudita inicial.
  3. APORTA SEGURIDAD: Al principio no tienes que hacerte su amigo ni exigirle nada, lo que debes hacer es aportarle seguridad. Demostrarle que eres de fiar, confiable y previsible. Si empiezas exigiendo y corrigiendo, aportarás más estrés a una situación ya muy complicada. Mucha empatía por favor. Nada de volcarte tampoco en él. Ellos hacen borrón y cuenta nueva, así que nosotros también. Ni «pobrecito lo que ha sufrido» ni «ay la vida que ha llevado», ahora está con nosotros y todo va a ir bien. Dedica unos minutos al día a premiarle con comida absolutamente todo lo que haga, desde mirarte a sentarse, tumbarse o quedarse quieto sin hacer nada. Será «vuestro momento».
  4. MANIPULACIÓN: Ojo con las caricias. No a todos los perros les gusta que les acaricien. Además, si está tenso, es más probable que puedan surgir problemas. Trabajaremos poco a poco el acercarnos a él, iremos aprendiendo que le gusta y que no, respetaremos su espacio y no le molestaremos mientras duerme ni come. Es habitual que se den casos de protección de recursos, sobretodo con la comida. Para saber como actuar en estos casos, puedes consultar nuestro post.
  5. NIVEL DE EXIGENCIA: Es importante poner unas normas de convivencia desde el principio, pero eso no quiere decir que podamos regañar al perro. Si las primeras semanas comete errores, será culpa nuestra, ya que no se lo hemos enseñado. Lo mejor en estos casos es prevenir. Si no queremos que entre en las habitaciones, por ejemplo, no le dejaremos entrar desde un principio. Si no va a dormir con nosotros, es mejor no dejarle hacerlo al principio porque nos da pena. Si vas a dejar que se suba al sofá, ten en cuenta que él los días de lluvia también querrá subir y no entenderá porqué no le dejas… No exijas cosas que no le has enseñado y por supuesto, no regañes a un perro que acabas de adoptar. ¿Qué pensarías de alguien que nada más conocerte te critica absolutamente todo lo que haces?. Calma, ya habrá tiempo para exigir lo que se ha enseñado. PREVENCIÓN, es la mejor arma.
  6. JUEGOS: Nada de que para cansarle le voy a hacer correr detrás de la pelota. Necesita juegos que le aporten calma, para eso lo mejor son los juegos de estimulación mental como búsquedas con su propio pienso, juguetes tipo Kong o Nina Ottosson, de hecho lo más sencillo para entretenerle son los huesos de masticación. Formas de canalizar energía de forma relajada. Deja el tira y afloja, persecuciones y batallas para cuando os conozcáis mejor y él sepa gestionar esos picos de estrés que genera el juego duro.


  7. DEMANDAS DE ATENCIÓN: Es vital que enseñemos a nuestro perro que si quiere algo de nosotros, no puede demandarlo, es decir poniéndonos las patas encima por ejemplo. Esto genera muchos problemas que a la larga, son complicados de solucionar, pero que si atajamos de primeras, harán las cosas muy sencillas para todos. Así que para evitarlo, nunca le premiaremos cuando nos exija algo. Le ignoraremos, le privaremos de nuestra compañía, le pediremos que haga algo a cambio. Nada de regañarle, empujarle ni agarrarle. Para reforzarlo, premiaremos todas aquellas situaciones que sí nos gusten (que deje de ladrar, que ponga las cuatro patas en el suelo tras saltar, que esté tumbado tranquilo, que se siente para comer,…).
  8. COMUNICACIÓN CANINA: Es increíble la cantidad de señales que pueden hacerse los perros, desgraciadamente nosotros tenemos bastante limitadas las que podemos usar con ellos, pero si las ponéis en práctica ya veréis como las entienden. Entre las que podemos utilizar están: bostezar, girar la cabeza, ponernos de lado, movernos lentamente, quedarnos quietos, desviar la mirada, sentarnos, dar la espalda. Si aún no has oído hablar de las señales de calma, aquí puedes ponerte al día.
  9. AUSENCIAS GRADUALES: Intenta durante los primeros días no dejarle solo para evitar posibles destrozos. Si no puedes estar todo el tiempo, procura darle antes un paseo relajante y dejarle entretenimiento (búsquedas, juguetes,…) o bien contactar con algún amigo o familiar que pueda pasarse a verle o incluso darle otro paseo. Puedes grabarle con el portátil o el móvil para ver si realmente cuando te vas está tranquilo o por el contrario tu ausencia le afecta. Lo ideal es que poco a poco le enseñes a quedarse solo, con salidas primero de un par de minutos, luego cinco, siete, cinco, diez, quince, doce,… que sea creciente, pero no siempre a más. Los perros son animales sociales, no saben que es estar solos, deben aprenderlo. Por ello lo mejor es que lo hagan de forma gradual y sin traumas. No adoptes a tu perro el fin de semana, te vuelques con él y luego el lunes a trabajar 12 horas fuera de casa. Así tienes todas las papeletas para que surjan problemas serios.
  10. RUTINA: La última, pero tan importante como la primera. Tu perro necesita tener una rutina cuanto antes. De comidas, paseos, horas contigo, juegos,… que su vida sea predecible hace todo mucho más sencillo. Reparte las comidas en varias tomas para que no le genere ansiedad, además si lo haces con búsquedas, rellenando juguetes como el Kong, le estarás ayudando a estar más relajado. Poder establecer una rutina le aporta estabilidad. ¡Es esencial!Canescool - Adopción

Por último, si surgen problemas o ves que hay cosas que te superan, no lo dejes pasar. El tiempo no va a ayudarte. No dudes en contactar primero con quien te dio en adopción al perro. Muchas protectoras cuentan con personal cualificado que puede asesorarte o si no podrán recomendarte a un educador de confianza. Son muchos los perros que son devueltos porque sus adoptantes no atajaron a tiempo algo fácilmente solucionable.

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Se regala cachorro!!!!

Así es cómo empiezan muchas historias de terror, de terror perruno claro está. Este cachorrito tan mono es Canelita y ésta fue la foto que le hice estando de acogida en casa. Salió tan guapo que nos llovían los formularios de toda España para adoptarle. Tenía tres mesecitos y toda la vida por delante.Canescool - Canelita

  • Todo nos entra por los ojos

Cuando vemos una foto así, no podemos evitarlo, nos entran unas ganas irremediables de acogerle, de querer tenerlo. ¡Es que es taaaan mono! Lo cierto es que no nos paramos a pensar lo que realmente supone tener un perro y más un cachorro, salidas a la calle a cualquier hora, recoger pises y cacas, destrozos varios, mordiscos, llantos, ladridos… Tener un cachorro es una auténtica odisea solo apta para los más arriesgados. En mi opinión, si no has tenido nunca perro, no cojas un cachorro, porque sin duda alguna no sabes a lo que te enfrentas y el que pagará las consecuencias será el lindo cachorrito que ahora tienes entre manos.

Si estás pensando en ampliar familia con un miembro de cuatro patas, te aconsejo que te pares un rato a pensar si realmente estás dispuesto a afrontar el reto que supone, nuestra compañera Andrea de Mr.Mutt educación canina lo exponía muy bien en este post. Y es que eso de tener un perro no es tan sencillo ni para todo el mundo…

  • El caso de Cane

La historia de Canelita puede servir como representación de esos miles de perros que se abandonan cada año. Después de estudiar muchos formularios, descartar gente sin experiencia, que vivía en la otra punta de la península, que no estaba dispuesta a castrerle llegado el momento oportuno… Elegimos a una pareja mayor, que había tenido perro toda la vida, incluso aguantaron 18 años un perro pequeño que les mordía (no recuerdo ahora si era un bichón o un caniche). Dada su edad, les proponemos ponerlo a nombre de una de sus hijas y nos perjuran a la hora de llevárselo que el perro va a estar fenomenal en casa, porque va a ir con ellos a todas partes y por supuesto que saben lo que es tener un perro. Bueno, uno puede saber lo que es haber tenido perro, pero sin duda alguna para Canelita no estaban preparados. Está claro que cada perro tiene una personalidad, que nos llegan con un potencial que podremos trabajar o no. No sé si en otra casa Canelita no hubiese acabado así, lo que tengo claro es que los adoptantes se equivocaron de perro. Aquí quiero hacer un inciso e intentar llegar a toda esa gente que se ha sentido insultada alguna vez porque desde una protectora le han rechazado o intentando dar otro animal. Si la gente que conoce de verdad al perro o al gato te dice que no es para ti, de verdad, créetelo. No se intentan colocar bichos ni «vender» nada. Lo que se busca es la ideonidad, que no te devuelvan al animal porque no ha cumplido las expectativas. Es muy frustrante ver cómo se pierden adoptantes porque realmente no se dejan asesorar. Los casos más agredecidos que he visto durante mi época en el CICAM sin duda alguna se dieron entre aquellos adoptantes que vinieron con mentalidad abierta y entendieron que lo importante en una relación a largo plazo era de verdad que encajasen y no el físico o la edad que tuviera el animal.

Volviendo a Cane… tres meses después de adoptarlo me encuentro a la dueña en la puerta diciendo que me lo devuelve. Así, sin aviso previo, ni contacto alguno. !Un cachorrito de seis meses! Por aquel entonces yo ofrecía asesoramiento gratuíto y seguimiento de los animales adoptados en el centro. Te puedes imaginar mi rabia al ver que ni siquiera se ha molestado en informarnos. Para colmo, lo que nos devuelve no es Canelita, si no como sería conocido más tarde entre los voluntarios como Cabronelita…

Canescool - Cane

El problema de todo esto es que un perro que era altamente adoptable pasa a ser uno más en la lista de perros en adopción, de esos que lo único que les salva es el tamaño, y encima en el caso de Cane jugaba en su contra. Ya que era un perro muy activo, imposible de tener en un piso. Eso se ha traducido en un año de perrera, para un cachorrito que entró con tres meses y que a los seis estaba de vuelta. Afortunadamente para él el calvario terminó y ahora corretea feliz con su nueva familia, pero ha estado un año esperando su momento…

  • La belleza está en el corazón

Sin duda alguna que cuando pensamos en que queremos determinada raza de perro, determinada edad, determinado individuo, nos estamos dejando llevar por el corazón y en la mayoría de los casos, no tenemos ni idea de lo que nos estamos llevando. Soy partidaria de que cuando una persona tiene claro el tipo de perro que quiere, adopte a uno adulto, porque es la única forma de asegurarse de que lo que busca y lo que se lleva, coincide. Hace tiempo ya hablé sobre el tema de elegir a un animal por su físcio en el post «será alto, rubio y con los ojos azules» y también sobre el mito que tenemos sobre que «mejor un cachorro«. Por aquello de que se va a adaptar mejor a nosotros y otra serie de mentiras que nos contamos para llevarnos a casa ese cachorrito tan mono que nos encanta.

Lo cierto es que los perros adultos son mucho más fáciles de adaptar a un hogar, porque ya sabemos lo que nos llevamos (los hay más cariñosos, más dependientes, más independientes, más juguetones, más activos, más tranquilos,…). Los cachorros no dejan de ser una caja de sorpresas de la que no sabemos lo que nos llevamos hasta que ya es muy tarde. El mejor símil que se me ocurre es que te cases con alguien el día que lo conoces, «es que es tan guap@…«¡Venga ya! Sin duda alguna que la belleza de tu pareja durarás más que el tiempo que tu perro va a ser cachorro y aún así, a ¿qué no se te ocurriría semejante estupidez? Entonces porqué empeñarse en iniciar una relación tan larga con un bicho que no conoces y encima que te va a sacar de quicio durante sus primeros meses.

Tómatelo con calma, fórmate bien, asesórate, consulta distintas protectoras/refugios/perreras. Si tienes claro que quires un cachorro, acude a un criador de confianza (no es tan sencillo como parece, pero existen 😉 ), no te dejes llevar por la compra impulsiva. Desde luego que lo último que debes hacer es comprar uno de esos cachorritos de tienda que a saber de donde vienen (más información en este otro post de Mr.Mutt educación canina). Y si eres de los que piensa que tu perrita tiene que tener al menos una camada para sentirse realizada… no es únicamente mentira, si no que además desconoces el destino de los cachorros que traigas.

Por todo ello sólo te pido una cosa, si quieres tener perro, ¡piensa antes de actuar! Las perreras están llenas de animales a los que un día alguien les juró que nunca les abandonaría…

Historia de un fracaso: Paso a paso de un caso complicado, Simba

Cuando uno se decide a iniciar un blog de este tipo lo hace pensando que va a ayudar a la gente con sus perros y que va a poder compartir sus éxitos. Desgraciadamente en este mundo también hay fracasos y hoy quiero contaros un caso muy especial, el de Simba.

A finales de marzo, cuando estaba trabajando en el CICAM, nos entregan un cachorrazo de Shar pei. Lo hacen sus propios dueños porque ya no quieren tenerle en casa. SimbaEn principio lo describen como cariñoso, pero lo traen porque ha marcado a alguien en la casa. Mi impresión inicial es que el perro va a dar problemas, porque está histérico y en cuanto me muevo, se vuelve loco. Pero es jovencito, de raza, igual es la situación… Primer error que cometo, aceptarlo. Le pregunto a su dueña que tal se lleva con otros perros, «no lo sé» me dice «no se ha relacionado con ninguno». Ejemplo típico de perro de jardín. Como no tienen necesidad de sacarle a ver mundo, no lo hacen. El problema que esto genera lo irás descubriendo a lo largo del artículo. Y luego me dice lo que todos los dueños, que es muy bueno, cariñoso, bla bla bla. Yo veo una bestia parda. Tanto, que le digo al dueño que él mismo lo deje en el chenil.

Durante los siguientes días, Simba (por aquel entonces era aún Bowie) no saldrá de su jaula. Sólo con pasar por delante de ella se hacía pis. No te digo ya lo que suponía mirarle. Asíque al principio para ir ganándome su confianza cada vez que paso por delante de él, le echo premios, sin mirarle ni decirle nada. Cuando veo que ya puedo pasar por delante sin alterarle, decido entrar. Me agacho para no suponer una amenaza y suelto muchos premios a mi alrededor. Por suerte decide cogerlos y olisquearme. Parece que voy ganándome su confianza. Al cabo de unos días decido empezar a sacarle del chenil. Corre feliz por las instalaciones, es obediente y está pendiente de mí. Va ganando confianza y superando la situación de abandono. Hay un momento del que siempre he querido hablar y que descubrí en la perrera. Era ese momento en el que el perro abandonado/recogido tenía que entrar en la zona de cheniles. No sé que pasaría por su mente, ni que le estarían diciendo el resto de perros que se ponían a ladrar histéricos, si era el olor…pero no hubo ni uno solo que no pasase un miedo atroz. Ese instante en la vida de cualquier perro no debería existir. Solo por ser capaces de superar eso, merecen todo nuestro respeto.

Volviendo a Simba, empecé a interactuar con él, sacarle de paseo, que era horrible, porque en su vida había salido con correa y se pasaba todo el camino tirando como un loco. Todo le llamaba la atención y sí, con los perros no había feeling. Se ponía muy nervioso de primeras y con alguno con el que le hice pruebas de compatibilidad, acabó Canescool - Simballevandose algún bocadito. Aún así, podían pasar por delante de él a unos tres o cuatro metros sin que le alterase. Así que una vez realizadas las pruebas oportunas, decidimos ponerle en adopción. Era un cachorrete algo complicado, pero considero que en una casa adecuada puede salir adelante bien. Por entonces tiene siete meses y parece que el trabajo hace efecto.

No tardan en llovernos las solicitudes. Como he dicho un cachorro, de raza, en adopción, vaya, lo tiene todo para que la gente se vuelva loca. Elegimos a una pareja joven, sin experiencia con perros, pero con muchas ganas de tener a Simba y de aprender. En principio no parecen los candidatos ideales, pero tienen mucha predisposición y Simba por aquel entonces no parecía tan complicado. El caso es que les cito en varias ocasiones para que se vayan conociendo, salimos de paseo todos, les mando pautas previamente a la adopción para que se vayan preparando. Ellos son muy aplicados, lo hacen todo, me traen preguntas, incluso le traen a Simba un juguete. Se les presenta el perro tal y como es, con sus problemas por falta de socialización y reactividad. Aún así, deciden llevar a cabo la adopción. Por nuestra parte van a recibir toda la ayuda que necesiten.Canescool - Simba

Durante las dos primeras semanas todo va genial. Suele pasar, el perro está tan en shock que ni siquiera es perro. Desgraciadamente pasado este tiempo, su personalidad y los problemas, empiezan a surgir. Lo primero que detectan es que Simba se hace pis cuando llegan a casa. Estamos hablando de un perro que no se hacía nada en su chenil saliéndo únicamente una vez al día. Así que me sorprende. ¿Infección de orina? ¿Llamadas de atención? Lo sacan cuatro veces al día y aún así se hace pis cada vez que lo van a sacar, ya sea en casa o de camino a la calle.

Voy a visitarles por primera vez a casa. Compruebo in situ que la situación es muy tensa y les recomiendo que vayan al veterinario para descartar una infección. Propongo desde ya dejar de echarle la bronca y montarle la fiesta a Simba cada vez que se mea y quedo en volver. El veterinario confirma infección de orina y los adoptantes comienzan a «no echarle cuenta» como dicen ellos sobre lo que hace Simba. En este tiempo el perro había dejado de hacer el pis en la calle y junto con la infección de orina, las meadas en casa eran ya habituales. Poco a poco conseguimos relajar el ambiente y Simba empieza a hacer pises en la calle, pero aún sigue haciéndolos en casa. Sus adoptantes son muy aplicados y tienen todo bien apuntado, son capaces de decirme que la frecuencia disminuye, pero que sigue haciéndoselo antes de salir. Le reducimos los paseos para que no le generen más estrés e intentamos que sean a horas más tranquilas. Repito visita y aunque el tema de los pises parece que sigue estando, ya no genera la tensión inicial. El perro está más relajado y sus dueños más contentos. Tanto que deciden que intentemos iniciar una acercamiento a otros perros. Hablo con otro compañero educador que tiene una perrita estupenda y probamos a hacer una clase en la que ellos aprendan a interpretar a Simba y ver cómo se podría relacionar con otros perros equilibrados. Llegados a este punto he de decir que estamos a punto de cagarla, pero en principio no tendría porqué haber sido así.

Para entonces Simba lleva ya más de dos meses en su casa, sus adoptantes le van conociendo bien y sinceramente creo que es momento de avanzar. El caso es que nos juntamos, Simba se altera mucho con la perra de mi compañero, pero parece que es más porque no sabe qué hacer que porque realmente tenga ganas de comérsela. Mantenemos distancias, luego vamos reduciéndolas viendo hasta que punto Simba puede aceptarlas. Llega un momento que sobrepasamos su límite. Sí, claramente es un error. Sucede cuando te fías mucho de tu perro y juntas varios educadores. Pero aún así, la clase no sale mal. Hemos visto las reacciones de Simba frente a un perro equilibrado y parece que podría trabajarse con él para, al menos, tolerar la presencia de otros perros. Desgraciadamente las clases no acaban hasta que te vas y en un momento dado, sin previo aviso ni señal de ningún tipo, Simba muerde a mi compañero educador mientras le daba agua en una bolsa. Y aquí, sí que definitivamente, todo se va a la mierda (perdón por la expresión, pero es que es así). Canescool - mordisco SimbaNo es que el mordisco fuese muy grave, sólo requirió unos puntos, el problema es que no había habido ningún tipo de señal previa. Y si bien es cierto que la tarde fue cuanto menos intensa para Simba, ya hacía rato que había acabado la sesión y parecía tranquilo. Con el susto en el cuerpo me vuelvo a casa pensando… esto no va a acabar bien. Los dueños deben quedarse con la misma impresión, pero en principio confían en su perro y que no vuelva a producirse. Desgraciadamente al cabo de unos días tiene un pequeño altercado con un vecino y deciden que no pueden seguir con él, por lo que no queda otra que devolverle.

Cuando te entregan un perro que has dado en adopción te queda una sensación de impotencia. Además, nos encanta culpar a los demás, es que no han aguantado lo suficiente, no han demostrado la empatía que necesitaba,… En este caso, creo que todos nos equivocamos, pero en ningún momento se nos puede quedar la sensación de no haberlo intentado. Sus adoptantes aguantaron mucho y trabajaron más aún, yo pequé de feliz y le dediqué mucho tiempo. Aún así, me vi con Simba de vuelta en el CICAM, a diez días de que nos echaran de allí y ahora con un historial de agresividad. Lo comentaba en el post anterior, es muy bonito trabajar con animales, pero muy duro y difícil. Dejar a Simba en el CICAM hubiese supuesto su sacrificio inmediato, porque no se podía dar en adopción. Pero llevarlo a Salamanca implicaba mucha responsabilidad. Como no me asustan los retos decidí llevármelo y ahí comienza el siguiente error.Canescool - Simba

Durante los más de cuatro meses que he estado allí, Simba ha avanzado poquito. Además de meterse en algún lío, no he podido dedicarle el tiempo que me hubiese gustado. Ahora disfruta más de los paseos, sigue tirando como un loco, pero he aprendido a Canescool - Simbadistraerle con la pelota e iniciado el trabajo con el bozal, que debería llevar la mayor parte del tiempo puesto por prevención. A Simba no le ha ayudado nada, ni que le compran unos dueños irresponsables que no le sacaron de casa estropeando toda su socialización; ni su raza, que impide leer si está alterado, amenazante o a punto de morder; ni que le diéramos en adopción a unos chicos sin experiencia; ni que nos pillara en pleno traslado de unas instalaciones adecuadas; ni que yo haya sido incapaz de hacerle más adoptable en todo el tiempo que le he tenido. Todo parece juntarse en este pobre bicho que no es responsable de nada. Con mi vuelta a Madrid, nos encontramos con el problema de qué hacer con él. No es justo mantenerle en una jaula el resto de su vida y tanto trabajo para finalmente dormirle, no parece lo más lógico. Personalmente me resulta imposible encargarme de él, pero me gustaría poder encontrarle un sitio en el que pudieran seguir trabajando con él. La Asociación Abandonados ha decidio seguir intentándolo, pero no cuentan ya con la ayuda profesional que necesitan. Así que si te gustan los retos, conoces a alguien que pudiera estar interesado en darle una oportunidad o al menos ayudar a que Simba encuentre el lugar adecuado, no dudes en contactar con ellos. Simba no merece ser víctima de nuestro fracaso…

Canescool - SimbaAporta tu granito en este caso, comparte, difunde, comenta, ayúdanos a darle a Simba otra oportunidad!

Cane, Enzo, Rey y por supuesto Simba o de como acabé en Salamanca con estos cuatro

El pasado 15 de julio las instalaciones del Centro Integral Canino del Ayuntamiento de Majadahonda (CICAM) pasaron a manos privadas. Ese día la Asociación Abandonados, que era la protectora que gestionaba hasta entonces el centro, y yo tomamos una decisión que cambió la vida de muchos bichos, entre ellas, la mía.Enzo y Jara

En septiembre de 2011 empecé como voluntaria a colaborar con la asociación, acababa de terminar mi curso de educación canina en la UCM y estaba ansiosa por poner en práctica todo lo aprendido. Si me lees habitualmente sabrás que no tengo perro. Lo sé, soy de esas educadoras que no tiene perro, siempre lo he tenido y volveré a tenerlo, pero en ese momento en casa no era posible aumentar la familia. Así que decidí ayudar a quienes más lo necesitan. Allí conocí a Paco, Eva, Máx, Chito, Lio, Loise, Rocky, Bene, Duque, Rita, Erik, Mandy… Cantidad de perros con problemas más o menos serios o al menos el estrés que suponía entonces salir poco y mal de sus cheniles. Poco a poco se instauraron unas pautas de paseos, se realizaban búsquedas durante las salidas, se cambiaron collares de ahogo y correas cortas por arneses y cintas de campo o al menos correas largas. Eso en cuanto a mejoras in situ. Otra de las cosas que hacía era dar pautas de adaptación a los adoptantes, una pequeña guía para resolver posibles complicaciones de la llegada a casa del nuevo miembro e incluso visitas gratuitas a las casas. Al tiempo surgió la oportunidad de realizar actividades asistidas con los perros del centro y la Fundación Magdalena. Doblemente provechoso, porque las chicas de la fundación disfrutaban en grande y porque era alucinante ver cómo cambiaban los perros con ellas. Descubrí entonces que teníamos auténticas joyas y ayudó mucho a su «adoptabilidad». En julio de 2012 surge una plaza en el CICAM y comienzo a trabajar allí. A partir de entonces entro de lleno en todas las tareas de la protectora, desde atención de posibles adoptantes, gestión de formularios para adopciones, organización del voluntariado,…hasta limpieza de instalaciones. Todo ello sin dejar de ser la «adiestradora» del centro (lo entrecomillo porque no me gusta el término, prefiero educadora), es decir que seguía trabajando con los perros, haciendo terapias y atendiendo a los adoptados. En abril de 2013 el ayuntamiento de Majadahonda saca las instalaciones del CICAM a concurso y empezamos a movilizarnos. Hoy en día cada vez hay más perreras, es increíble lo que se está retrocediendo en cuanto a protección animal. Lo único que importa es el dinero y ante eso nosotras no podíamos competir. Viendo que lo más probable era que no ganásemos el concurso, empezamos a preocuparnos por la suerte de los animales que allí teníamos. Y no es fácil desconectar de tu trabajo cuando trabajas con bichos. Teníamos a Chito, un rottweiler que había atacado mortalmente a otro perro y llevaba en el CICAM desde agosto de 2010. A Enzo, un cruce de pastor alemán devuelto tras ser adoptado en las mismas instalaciones porque marcó a un amigo del dueño y que ladraba histérico en el chenil. A Simba, Shar pei que fue devuelto tras atacar a un compañero educador… Eran perros que probablemente no superasen una prueba para ser adoptados y que no durarían mucho con la nueva empresa. Llevábamos mucho tiempo con ellos como para dejarles allí, así que hicimos lo único que podíamos hacer, llevárnoslos con nosotras el día que acabó nuestro contrato. La asociación alquiló un terreno en Salamanca y nos trajimos a todos los animales que allí quedaban.

Cuando uno cree realmente en lo que hace y lo valora, da igual que no haya compensaciones económicas, porque hay cosas mucho más importantes. En el momento que decido venirme con ellos a Salamanca sé que no pueden pagarme, la asociación no puede permitírselo, pero yo sí puedo permitirme venirme con «mis perros». En principio venía para ayudar con el traslado y la adaptación inicial, sobretodo para EnzoEnzo y Simba que son los perros más complicados. Después de casi cuatro meses, aquí sigo. Durante este tiempo he visto como evolucionaban los perros, como les cambia el trabajo diario con ellos. Escribo este post porque me he dado cuenta de que hablo de ellos y no había explicado quienes eran. ReyRey es un galgo que tenía pánico a la gente, que únicamente se relacionaba con la chica que lo tenía en acogida. Hoy es un perro que pide mimos, se acerca a saludar y va suelto durante el paseo. Enzo, que como ya he dicho fue devuelto por ser «agresivo», me espera cada día para darme besitos en la cara. Cane, Cane es el perro 10. Para Simba necesito un post entero, pero deciros que es un perro especial, sin duda y que para nosotras lo es aún más, porque es un RETO así, en mayúsculas. Poder trabajar con ellos día a día para mí no tiene precio. Saber que estás ayudando a que encuentren un verdadero hogar… es difícil de imaginar lo que se siente cuando les ves en casa. Travis fue adoptado tras pasar varios meses conmigo aquí y ahora es feliz en Madrid. TravisNo sé cuánto tiempo más me quedaré por Salamanca con mis chicos, pero sé que cada día que paso con ellos aprendo y me hacen ser mejor.

Tan sólo quería explicar porqué ya no estoy en Madrid y ahora sí, tengo perros ^_^

Simba

Será alto, rubio y con los ojos azules…

¿Recordáis aquella publicidad pelín racista de Sanex? Pues es lo que me encuentro yo a diario en la protectora. ¿Cómo puede ser que seamos tan fríbolos e hipócritas a la hora de elegir a nuestro mejor amigo? Está claro que en el mundo perruno (y también gatuno) o eres guapo y cachorro o vete despidiendo de poder encontrar un hogar…

Siempre me encuentro la misma idea, queremos un cachorro para enseñarle nosotros, para que nos quiera desde el principio… vamos a ver, los cachorros no sabemos como van a ser (un punto muy importante para la mayoría de los adoptantes), si no tenemos mucha experiencia o no nos hemos formado bien, lo que crearemos será un pequeño monstruíto que regresará al albergue cuando deje de ser el lindo cachorro que nos llevamos y por último, pero no por ello menos importante, uno solo echa de menos aquello que ha conocido, por lo que los cachorros, criados en protectoras no saben lo que es un hogar, nunca te agradecerán el que los hayas adoptado y no podrás evitar que crezcan pensando que tienen derecho a todo lo que les ofreces. En cambio, los perros adultos ya sabemos como son, su carácter (que se nos olvida preguntar por cómo son los animales, nosotros tenemos cada uno nuestra personalidad, lo mismo ocurre con los perros/gatos. Los habrá más simpáticos, más cariñosos, más controladores, más dependientes, más activos, más tranquilos,…). Saben lo que es el calor de un hogar, que los saquen a pasear, el cariño de una familia… tengo cientos de ejemplos de perros (y gatos!) adoptados de adultos que no es que se integren perfectamente en su nueva familia, si no que viven eternamente agradecidos a su nuevo compañero!  Elegir a nuestra mascota por el físico es tan absurdo como casarte con una persona la noche que la conoces. Piensa que vas a convivir con ella durante muchísimos años. De verdad es tan importante que te parezca bonito, que sea de raza, criarlo tú?

A mi personalmente lo que me interesa de un animal es cómo es. No tengo perro, aún, pero mis dos gatos son adoptados. A Jesse lo adopté en el CIAAM con más de 9 meses. Tenía claro lo que quería, un gato adulto y cariñoso. Además es negro, para más señas. Por lo visto la gente es supersticiosa y estos animales tienen aún peor salida. Jesse es un auténtico amor de gato, nos adora y le encanta recibir mimos. No creo que haya absolutamente ninguna diferencia con mi otra gata.

Deciros que en la protectora tenemos a Taz, sin duda alguna el mejor gato que puedas encontrar. Yo con los dos que tengo y un posible perro en un futuro no quiero meter más animales en casa, pero si pudiera sin duda sería él. Cariñoso, atento, jamás saca las uñas o intenta morder. Paciencia infinita de bicho. Pero claro, tuvo la mala suerte de caerse por una ventana, destrozarse la cara y encima es negro y adulto. Peque, me parece a mí que lo tenemos complicado. Además, es compatible con perros! Vamos, una joya. Sigo con los míos, a Marisa me la encontré en la calle. Estaba en la ventana de un bar al que solemos ir, era aún pequeña, tendría como 4 meses. La estaban rifando entre los clientes del bar y decidí llevármela. Fue en brazos hasta casa y aquí está. Me informé de cómo se cría a un gatito, que hay que hacer para evitar arañazos y mordiscos. Yo, que nunca había tenido gatos, me junté con dos. Y hasta he sido casa de acogida (para los que seguís el blog, informaros que Totoro ha sido felizmente adoptado por una chica estupenda y ahora vive feliz en una casa con otro gatito). Esto me lleva a otro punto, el económico. Sacar a Marisa de la calle me costó unos 400€ entre analíticas, vacunas, castración… por ello me sorprende enormemente cuando en las protectoras te piden un poco de dinero por adoptar a los animales y la gente se queja del precio. Con lo que pagas no cubres toda la asistencia que le han dado a ese animal y además colaboras en que la protectora siga haciendo su labor, que no tiene nada que ver con las que realizan las perreras que aún existen hoy en día.

Volviendo al tema principal, tenemos perros excepcionales en la protectora que no tienen fácil salida, por ser feos, mayores o mención a parte merecerían los considerados potencialmente peligrosos. Si yo quisies un nuevo compañero, lo primero que haría es informarme de sus necesidades. Un vez que sé que las puedo cubrir, buscaría el que mejor se adapte a mí, mi vida, mi forma de ser. Qué fuese guapo o feo debería ser lo último a la hora de hacer mi elección. Lo importante, al menos para mí, es que el animal que me lleve a casa sea tan feliz conmigo como yo lo voy a ser con él.

No compres, adopta! Las perreras están llenas de animales esperando otra oportunidad

Casa de acogida ¿Ser o no ser?

Con la experiencia que estoy viviendo en casa con el peque no podía por menos que contaros como se ve eso de ser casa de acogida desde dentro e intentar explicar porqué merece tanto la pena.

Para los que se perdieran el post anterior contaros que tengo en casa un gatito de casi tres semanas y que está siendo a ratos divertido a ratos muy cansado, pero sin duda toda una experiencia! Aquí van unas fotos del peque…

Si estás pensando en hacerte casa de acogida o no tienes muy claro que significa esto aquí van unas cuantas ideas:

  • Primero, al ofrecerte como hogar temporal estás permitiendo que otro animal ocupe su hueco en la protectora y eso tal y como están las cosas puede suponer la diferencia entre la vida o la muerte.
  • Segundo, pero no menos importante, en el caso de recién nacidos, ya sean perros o gatos, las primeras semanas son cruciales para la supervivencia. Ni que decir tiene que es precioso verlos crecer día a día, pero también muy sacrificado: biberones cada 3 ó 4 horas (sí, por la noche también!), estimularles para que hagan sus necesidades, ya que las madres los lamen hasta que las hacen, las preocupaciones típicas: si no come, si no hace pis/caca, que no pase frío, que duerma bien…Vaya, que no se diferencia mucho de un bebé humano 😉
  • Tercero, cachorros que aunque ya están destetados, necesitan compañía constante, un ambiente enriquecido y contacto humano para un desarrollo correcto. Un albergue/refugio no es el lugar ideal para que crezca un cachorrito, necesita vigilancia y cuidados constantes y difícilmente se les pueden ofrecer en la protectora.
  • Cuarto, también los viejecitos necesitan un hogar mejor que un chenil. Dejar un perro o gato que ha pasado toda su vida en un hogar en un chenil es desgarrador. Muchos no llegan a comprender que ha sucedido y llegan hasta a dejarse morir de pena. Ofrecer una casa hasta que se encuentra un hogar definitivo es muy importante también para ellos.
  • Quinto, ayudar a perros con problemas, ya sean físicos (posoperatorios, enfermos,…) o comportamentales (desgraciadamente no siempre se dispone del tiempo necesario para poder desarrollar una terapia o modificación de conducta en la protectora), de forma que facilitemos su adopción en un futuro.

Vale, hasta aquí hemos visto todo lo que podemos hacer por ellos, pero ¿Qué podemos ganar nosotros?

  • Lo principal, su amor incondicional! Saber que le has salvado la vida a otro individuo no tiene precio y ellos sabrán correspondértelo con creces.
  • Si nunca has tenido animales en casa o no puedes permitirte tener uno porque no sabes qué pasará a medio o largo plazo, ser casa de acogida te permite comprobar de primera mano cuánta responsabilidad conlleva introducir un animal en casa. Hace ya muchos años mi padre decidió ante mi insistencia en tener perro que podríamos acoger a un cachorrito de la Fundación ONCE del perro guía y así comprobar cómo nos adaptábamos. La experiencia fue tan buena que repetimos. No os negaré que es duro devolver a tu perro después de la mejor época de su vida, pero la satisfacción de verle cumpliendo su labor es inmensa 🙂
  • En la mayoría de los casos los gastos de tenerle en casa los paga la protectora, con lo cual si ahora estás muy pillado de dinero, pero tienes mucho tiempo libre, es una acción que puedes tomar por tu parte 😉
  • ¿Quién dijo que eras un hogar temporal? Muchas casas de acogida acaban siendo definitivas, porque al fin y al cabo, cómo negarte a quedarte con un peque que se ha adaptado tan bien a tu hogar…

Ser casa de acogida no es una decisión que se deba tomar a la ligera, como ya os he contado es una gran responsabilidad, aunque sea temporal. Pero también es algo fantástico y muy bonito y una forma de corresponder a la sociedad y sobretodo a los peludos que más lo necesitan. Contacta con la protectora que más te interese y pregúntales que requisitos tienen para formar parte de su red de casa de acogida, seguro que puedes hacer mucho por muy poco!

No hay mejor regalo

Con las navidades a la vuelta de la esquina me surgen los mismos temores de siempre en estas fechas ¿Cuántos de esos lindos cachorros que ahora se regalan serán abandonados al cabo de unos meses? Pues según las últimas cifras de abandonos, muchos, muchísimos, en torno a 150.000 perros y gatos sólo en el 2009. Por lo que si estás pensando en hacerte con un animal en las próximas fechas, te interesa lo que voy a contarte.

Los perros viven entre 10 y 15 años, algunos incluso más. Necesitan salir a la calle tres veces al día, no sólo para hacer sus necesidades, si no también para relacionarse y disfrutar. Esto todos los días, si llueve, si nieva, si hace calor…También comen y dependiendo del tamaño de tu nuevo compañero, puede requerir varios kilos de pienso semanal. Nos necesitan constantemente, no son independientes y debemos contar con ellos durante nuestras vacaciones y tiempo de ocio. Por no hablar de las visitas al veterinario. Entonces ¿Por qué querría tener uno? Porque su amor hacia nosotros es incondicional. Porque rara es la persona que una vez que ha compartido su vida con una animal no vuelva a tener otro. Son compañeros, amigos, familia, ¡uno más! Son la alegría de la casa y el calor del hogar. Si has llegado hasta aquí y aún sigues interesado en tener uno, ¡enhorabuena! Estás en el buen camino para ser un dueño responsable.

Y ahora llega la pregunta del millón, ¿me lo compro o lo adopto? En estos momentos tan complicados que estamos viviendo las protectoras también sufren las consecuencias de la crisis, menos socios, menos ayudas por parte de las entidades públicas, menos recursos y muchos más abandonos. Por lo que lo más adecuado sería aportar nuestro granito de arena dándole una segunda oportunidad a uno de esos pequeños peludos que nos está esperando. En la protectora Abandonados.org podrás encontrar ese compañero que buscas. Guiado por el personal del centro se te enseñarán todos los animales que hay en adopción y se te sugerirá el más adecuado según tu experiencia y disponibilidad. Desgraciadamente se abandonan tanto cachorros como perros adultos, así como perros mestizos y también de raza, por lo que tendrás mucho donde elegir.

A la hora de adoptar a un perro o un gato estás cumpliendo dos sueños, por un lado tu encuentras a ese amigo que estabas buscando y por otro, ese pequeño encuentra el calor del hogar que tanto necesita. Además, se ayuda a la protectora en su labor y deja un hueco para que pueda auxiliar a otro animal en apuros. Te invito a visitar la web abandonados.org y dejarte enamorar por cualquiera de estos animales en busca de una familia.

Recuerda que no hay mejor regalo en estas fechas que el que puedas hacer dándole una oportunidad a estos pequeños, ni el que ellos te darán al convertirse en parte de tu familia.